"La semana
había sido dura, pero Clara estaba acostumbrada, día tras día iba a clase y
allí se concentraba al máximo en las explicaciones, por la tarde comía en la
vieja casa que sus abuelos tenían en la ciudad. La comida no solía ser mucho de
su agrado, la cocinaba su padre, pero dado que se esforzaba todo lo posible
nunca se quejaba.
Comía rápido
y al momento se iba al salón con sus abuelos: él un viejo sastre que estaba perdiendo
la vista paulatinamente; ella enferma de parkinson y alzheimer, era necesario ayudarla en todas
sus necesidades diarias. Dada la situación y el hecho de que no tenían más
hijos que su padre, pasaban allí la tarde, hasta que acostaban a su abuela y
así a diario.
Esas tardes
Clara las pasaba viendo series y estudiando, su concentración a esas horas del
día no era muy buena porque cuando se ponía delante del libro se le venían a la
cabeza detalles del único rato que tenía de descanso en la mañana: media hora
que les daban para salir del instituto y comer un tentempié a eso de las 12. En
esa media hora todos los días veía a un chico en el que se había empezado a
fijar ya en verano. Su reflexiva cabeza, tarde tras tarde delante del libro, le
decía constantemente a gritos: concéntrate!, pero el rendimiento no era al cien
por cien y eso la desquiciaba.
Cada día
Clara salía al recreo esperando verlo, normalmente tenía suerte, él cruzaba
alguna mirada con aquella chica lánguida que no significaba nada en su vida
pero que notaba que lo miraba y ella vivía rememorando esas miradas todas las
tardes entre libros aburridos.
Isaac vivía
en un mundo opuesto al de Clara, los libros poco o nada le interesaban, él
vivía por y para el fútbol y era realmente bueno, tenía aptitudes más que
suficientes para desarrollar una prometedora carrera y ya había sido
seleccionado para jugar profesionalmente en el equipo de la ciudad, entrenaba
dos duras horas diarias, a última hora de la tarde. Sus padres, que en un
principio lo habían metido en aquello para que hiciese deporte vieron que lo
que había sido una aficción se estaba llevando por delante todos los demás
caminos de la vida de su hijo, algo que les preocupaba considerablemente.
Isaac fue el
primer amor de Clara pero el destino les depararía un vínculo muy lejano del
amoroso."

